Miguel Vargas era un joven de 17 años que decidió terminar con su vida cuando permanecía interno en una fundación donde le prometieron a su familia recuperarlo del mundo de las drogas. Se entiende, que un proceso psicológico, que pretende generar emociones fuertes para lograr cambiar la dependencia a una sustancia psicoactiva y generar cambios en la personalidad de un adicto pueda traer estas nefastas consecuencias. Pero cabe la pregunta: ¿Por qué ‘Medicina Legal’ dictamino que el cuerpo del paciente de esta fundación, al momento del suicidio, presentaba moretones y heridas en su cuerpo?, ¿Pudo esto influir en la decisión de acabar con su vida?.